La ubicación de las cicatrices depende del grado de caída del seno. Generalmente, se utilizan tres técnicas: periareolar (alrededor de la areola), vertical (en forma de “piruleta”) o en ancla (T invertida). Aunque las cicatrices son una parte inevitable del proceso, en CPSC utilizamos técnicas de sutura avanzada para que sean lo más finas y discretas posible, volviéndose casi imperceptibles con el paso del tiempo y los cuidados postoperatorios adecuados.