Los resultados de la blefaroplastia son duraderos, generalmente de 10-15 años o más. En muchos pacientes, especialmente aquellos operados por razones funcionales, los resultados pueden ser permanentes. Sin embargo, el envejecimiento continúa, y con el tiempo puede aparecer nueva laxitud cutánea. Factores como la genética, el cuidado de la piel, la protección solar y el estilo de vida influyen significativamente en la longevidad de los resultados.

