Los efectos secundarios más frecuentes son leves y transitorios: pueden aparecer edema (hinchazón leve), enrojecimiento en la zona tratada, hematomas o sensación de pequeños nódulos subcutáneos, que generalmente desaparecen en un plazo de unas horas a unos días. En pacientes con antecedentes de herpes labial existe la posibilidad de una reactivación del virus, que se previene con medicación adecuada. En casos infrecuentes se pueden presentar reacciones alérgicas o infecciones. Si ocurre alguna complicación, se puede aplicar hialuronidasa, una enzima que disuelve el AH de manera segura y rápida.