Si bien la toxina botulínica es más conocida por sus aplicaciones cosméticas, tiene múltiples usos médicos aprobados por la FDA:

Usos cosméticos:

  • Arrugas de la frente, entrecejo y patas de gallo
  • Corrección de sonrisa gingival (encías muy visibles)
  • Elevación sutil de cejas
  • Suavización de líneas del cuello

Usos médicos terapéuticos:

  • Migraña crónica (15+ días de dolor de cabeza al mes)
  • Hiperhidrosis (sudoración excesiva en axilas, palmas o pies)
  • Bruxismo y trastornos de la articulación temporomandibular (ATM)
  • Espasmos musculares faciales
  • Estrabismo y blefarospasmo

Esta versatilidad demuestra la seguridad y eficacia comprobada de la toxina botulínica en medicina moderna.