No, el embarazo y la lactancia son contraindicaciones absolutas para el tratamiento con toxina botulínica. Aunque no existe evidencia de que la toxina cause daño al feto o bebé, no se han realizado estudios controlados en mujeres embarazadas o en período de lactancia por razones éticas obvias. Por precaución y siguiendo las directrices médicas internacionales, recomendamos esperar hasta completar el período de lactancia antes de reanudar tratamientos con toxina botulínica. Tu salud y la de tu bebé son siempre la prioridad principal.

