La cirugía se realiza bajo anestesia general y tiene una duración total entre 4 y 6 horas, dependiendo del número de procedimientos que se combinan en una misma intervención. El paciente requiere hospitalización durante un periodo de 24 a 72 horas para un seguimiento adecuado en el periodo inmediato posterior. Dado que frecuentemente se asocian varios procedimientos en una sola sesión quirúrgica, el equipo médico evalúa la combinación más segura y eficiente según las necesidades y condiciones particulares de cada paciente.