Los cuidados post-tratamiento son sencillos pero importantes para garantizar el mejor resultado. Se recomienda aplicar frío local en la zona tratada durante las primeras horas para aliviar molestias y edema. Durante al menos 48 horas se debe evitar tocar o masajear la zona infiltrada, realizar tratamientos de radiofrecuencia, depilación con cera, ejercicio físico intenso, exposición directa al sol, consumo de alcohol y uso de antiinflamatorios. Se puede realizar una limpieza facial suave y delicada. Nuestro equipo le proporcionará indicaciones específicas adaptadas a su caso.

